No puedo decir que esté a favor de la piratería musical pero
luego de que la grabación de discos en el país desapareciera, se importaran
solo discos comerciales y los discos compactos (CD´S) fuesen algo muy fácil de
copiar, la piratería se convirtió en la única opción para conseguir discos. El
cassette estaba desapareciendo (que fue la primera opción de los piratas) y
pues en aquel entonces internet no era común tampoco en el país. En uno de esos
viajes en el bajo mundo de la piratería, trabajé en mi adolescencia vendiendo
música pirata, me encontré en el local de uno de los traficantes buscando la
música comercial que todos quieren oír y yo ya no quería oír porque andaba más
enganchado al rock. Entre todo lo que había allí solo había algo rescatable (En
cuanto a rock claro está): Creedence Clearwater Revival-The Concert.
La copia de la portada era bastante mala, apenas se veían
los nombres de los temas y anterior a eso sólo había escuchado Down On The
Corner de la banda, aunque no tenía idea que era de ellos. A partir de allí la
banda se convirtió en una de mis favoritas y luego contaré otras cosas
relacionadas con recuerdos y Creedence Clearwater Revival. Lo extraño del caso,
lo que da el titulo a la publicación, es que ese disco lo escuchaba todos los
domingos por las tardes, aunque no tenga idea de porqué razón. Siempre, luego
del almuerzo, buscaba el reproductor de CD´s para colocarlo. Pase bastante
tiempo haciendo esa especie de ritual todos los domingos.


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